• 25 de Abril de 2012

    "La burocracia es un gran problema en España para invertir en startups"

    • www.elconfidencial.com

      La percepción sobre el marco legal y Administración española no es positiva entre los inversores extranjeros especialistas en tecnología que tienen presencia en España.

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      Algunos de ellos se reunieron ayer en un macroevento organizado por la escuela de negocios Esade y Campus Party en Madrid, procedentes del norte, sur, este y oeste, para subrayar, eso sí, el potencial de España como mercado en el que invertir en nuevas empresas por su condición de "puerta europea hacia Latinoamérica" y a pesar la delicada coyuntura económica en el país y en Europa.

      Uno de los gestores de venture capital presentes, Henrik Brandis, fundador del fondo alemán EarlyBird, expresó su particular versión optimista del panorama inversor en España. "Cuanto peor está la situación económica, es mejor momento para invertir en nuevas empresas", dijo Brandis en el auditorio de la Fundación Rafael del Pino, con una asistencia presencial de unas 400 personas y cerca de 120.000 personas siguiendo la retransmisión en directo por Internet. "Es mejor no tener burocracia, pero... pensemos por un momento en la fuerza que tienen las compañías que logran superarla", aseveró.

      David Carratt, socio del fondo Kennet Partners e inversor en la startup española Buyvip que fue vendida a Amazon en 2010, subrayó la posición geoestratégica de España y su apertura al mundo global como sus principales armas competitivas. "Me hace gracia cuando alguno de mis colegas dice que hay que pensar en global o ser global. ¡En Israel no tienes otra opción!", bromeó, por su parte, Yuval Cohen, consejero delegado de StageOne, un fondo con sede en TelAviv. La vocación global de los proyectos es uno de los puntos más demandados por los inversores profesionales a la hora de respaldar un proyecto. "La crisis es una bendición para España porque ahora no queda otra opción que pensar en grande", apuntó en este sentido Javier Santiso, profesor de Esade y responsable de la red de inversores EsadeBan.

      Precisamente, Israel, uno de los ejemplos de ecosistema emprendedor a nivel mundial, registra una inversión de 140 dólares por habitante en startups, frente a los 70 dólares de EEUU, con el californiano Silicon Valley a la cabeza. A lado de esas cifras, España tuvo un nivel de inversión en empresas tecnológica de nueva creación de apenas 1 dólar por habitante. Cohen encontró alguna similitud entre los tres. "Hay una buena coincidencia. Israel, California y España exportaban naranjas. A España le queda evolucionar", apuntó. Algunos de los ponentes reclamaron una solución para el déficit de financiación de las startups en etapas más avanzadas como el éxit o la internacionalización, donde no se encuentra inversores institucionales. "Hay que involucrar a las figuras tradicionales de inversión al entorno de las startups".

      Sobre las capacidades que debe tener alguien que empieza un proyecto de crear una empresa, los inversores destacaron las buenas ideas, la perseverancia y el talento. "El buen emprendedor es aquel que puede funcionar y caminar solo, pero que esta abierto a escuchar y recibir consejos", añadió Cohen. Ser global es una demanda sobre los que empiezan, pero también lo debe ser para los que invierten, como insistió en otra fase de la sesión, Gary Stewart, director de Wayra España, la incubadora de Telefónica, que recalcó la carencia de inversores privadores y que muchos de ellos no piensan en global, es decir, en extender sus inversiones fuera de las fronteras españolas. "Los únicos países que pueden pensar localmente son EEUU y China", opinó Vadim Tarasov, director de inversiones de Bright Capital y que trabaja a caballo entre Moscú y Barcelona.

      En su presentación, Santiso, responsable de Esade, aportó algunas cifras que sitúan a Europa a las puertas de una década pérdida y a España ante el riesgo de perder "una generación" de jóvenes sin salida en el mercado laboral, debido a una tasa de desempleo que ronda el 50% entre los mayores de edad ya hasta los 24 años. Asimismo, destacó como las compañías europeas brillan por su ausencia en mercados de valores como el tecnológico Nasdaq o entre las multinacionales del sector como mayor dimensión en bolsa. Entre las raíces del problema está las bajas tasas de inversión en innovación o la exigua presencia de venture capital, los fondos especializados en las primeras fases de una empresa. Santiso destacó en el plano positivo la proliferación de incubadoras y asociaciones de emprendendedores, o algunos de los casos de éxito, como la plataforma española de viajes Odigeo, quinta del mundo en su sector por detrás cuatro grupos estadounidenses.

      Fuente: www.elconfidencial.com