En concreto, estos expertos se encargan del desarrollo de las 240 fuentes de alimentación que dan energía a los imanes superconductores que incorpora la instalación. Es una parte fundamental del proyecto, ya que el éxito del XFEL depende, en gran medida, de la precisión en el control del campo magnético que crean los imanes y por tanto de la precisión de la fuente de alimentación que desarrollarán los expertos del CEI-UPM.
El XFEL europeo es capaz de generar rayos X ultracortos, parpadea 27.000 veces por segundo y el brillo de su láser es un billón de veces mayor que el de las mejores fuentes convencionales de radiación de rayos-X. Precisamente para generar los destellos , se aceleran haces de electrones a altas energías en unas cavidades especiales denominadas “resonadores”, que tienen imanes magnetizados que atraen a los electrones.
Los investigadores del CEI-UPM han tenido que enfrentarse a problemas complejos, ya que para magnetizar los imanes, la energía emitida por las 240 fuentes de alimentación debe ser monitorizada en todo momento. “En estas condiciones se deben controlar los 50A de corriente que suministran a cada imán con una precisión de 100µA. La estrategia de control es fundamental y se basa en una combinación de variación de frecuencia y de ciclo de trabajo”, explica Óscar García.
Fuente: rdipress