El ”Compliance” ha llegado para quedarse

Desayuno sobre Cumplimiento Normativo organizado por la Escuela de Organización Industrial y Madrid Network

 

EOI, en colaboración con Madrid Network, ha organizado un desayuno formativo sobre la importancia del Compliance en las empresas y la necesidad que tienen estas de formar a su personal responsable del área de cumplimiento normativo, y así evitar incurrir en posibles delitos.

Por parte de la EOI, Rosa Peláez, directora Formación Continua, destacó el papel relevante de la entidad en la formación de capacidades para directivos y empresas y la apuesta en este nuevo ejercicio 2019/20 por un Programa Ejecutivo de Compliance.

Gema Sanz, responsable de Desarrollo de Negocio de Madrid Network, centró su intervención en la necesidad de hacer llegar a la pyme información sobre retos, oportunidades y ventajas del cumplimiento normativo. En la actualidad es una de las cuestiones más novedosas a incorporar en las estrategias de las organizaciones y gestionarlo correctamente les hará más competitivas.

La jornada se estructuró en dos partes, versando la primera de ellas sobre la “regulación de la responsabilidad penal de las empresas en nuestro derecho, cuestiones procesales y delitos imputables a las personas jurídicas” y fue impartida por Leandro Martínez, Magistrado titular del Juzgado de lo Penal nº 5 de Móstoles y en comisión de servicios en la Sección 17 de la Audiencia Provincial de Madrid. Martínez afirmó que el “cumplimiento normativo ha llegado para quedarse” y que ya existe un catálogo jurisprudencial y que, si bien no existe la pena de muerte para las personas, si para las empresas. Los delitos de la empresa se van a ir extendiendo.

La segunda se centró en el “Módulo práctico corporativo: Estructuración de un departamento de Compliance”, a cargo de Enrique Cortes de Qualia, quien afirmó que hay que establecer desde el punto de vista ético y transparente cuáles van a ser las políticas de la empresa.

 

Las empresas en España desde el año 2010 pueden responder penalmente de la comisión de delitos por parte de sus directivos, empleados y dependientes. Este sistema de exigir la responsabilidad penal a las personas jurídicas tiene su origen histórico en el mundo anglosajón y se fundamenta en intentar proyectar una política de buen gobierno corporativo, es decir, que sea la propia empresa la que diseñe y establezca un sistema para prevenir y evitar la comisión de delitos en su seno.

Para conseguir lo anterior, la empresa deberá valerse de unas reglas propias y de un programa que tenga por objetivo establecer un marco normativo interno a fin de evitar la comisión de delitos en la misma.

Con un auditorio formado principalmente por pymes, en el turno de preguntas se han tratado temas como la responsabilidad de la “inteligencia artificial” y se han puesto ejemplos concretos de temas deportivos o de actualidad.

 

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